
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) participó en el X Foro de Integración y Desarrollo Turístico de Centroamérica y República Dominicana como parte del panel titulado “El impacto social de la crisis global en el turismo” analizando el tema “El Sida y las Poblaciones Móviles en Centroamérica”.
Durante la presentación a cargo de la Dra. Karla Aburto Oficial de VIH de UNFPA presentó los datos mundiales y en específico de América Latina sobre la epidemia. Al referirse al caso de Nicaragua la Dra. Aburto explicó que de acuerdo al Informe de ONUSIDA 2008, el país ha mantenido una tasa de prevalencia de 0.2% desde el 2001. Sin embargo el riesgo de infección de VIH en hombres que tienen sexo con hombres es 32 veces mayor que el riesgo que tiene la población en general.
La prevalencia del VIH en las trabajadoras sexuales (TS) en Nicaragua y Panamá es del 0.2%, al contrario de Guatemala, El Salvador y Costa Rica que tiene 4% y Honduras 10%.
Poblaciones Móviles y Migrantes y el VIH
De acuerdo al análisis, la Dra. Aburto expresó que en algunos países se ha logrado una disminución de la epidemia en la población general, sin embargo en las poblaciones móviles y migrantes ha incrementado.
La movilidad en sí no es un factor de riesgo para adquirir el VIH, las condiciones marginales durante el desplazamiento, en el país receptor y en el retorno a sus lugares de origen son factores que ocasionan la vulnerabilidad ante la epidemia de las poblaciones móviles y migrantes.
Los migrantes son victimas de xenofobia, explotación, con poca o nula protección jurídica, social y de salud con la consecuente violación de sus derechos humanos. Las mujeres, niños y niñas pueden ser interceptados por las redes de tráfico y explotación sexual, sin libertad de elección y decisión.
Un 60% de las mujeres migrantes tienen experiencias sexuales producto de la violencia sexual a cambio de dinero o algún servicio que les permita llegar a su lugar de destino y los hombres sostienen relaciones sexuales sin protección con mujeres de la localidad, trabajadoras sexuales o con otros hombres.
Como parte de las recomendaciones la Dra. Aburto instó a promover la concordancia entre las leyes de VIH y las de migración, trascender fronteras y tomar en cuenta a todas las poblaciones móviles y migrantes incluyendo refugiados, desplazados, migrantes laborales y víctimas de tráfico y trata; a continuar desarrollando acciones preventivas y de tratamiento con y para las poblaciones móviles y migrantes haciendo énfasis en mujeres y jóvenes; a fortalecer la educación sexual para reducir las prácticas sexuales de riesgo y a incluir la perspectiva de género en las iniciativas de prevención para poblaciones móviles y migrantes.